11/07/16
Tengo tanto para hacer, para dar, para recibir y aún así me siento inmóvil. Cuando me encuentro así, paralizado, siento que por dentro mío empieza a crecer un monstruo que se preocupa, que se queja, que se angustia sin angustiarse, que sonríe sin sonreir.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario