Así tiene que ser el último mate
amargo, sin sabor y frío
así como el adiós decidido
fruto del amor ya marchito
¿Se habrá acabado el dulzor de tu mejilla?
Esa miel que incansablemente consumía
El desvelo de unos cuerpos enardecidos
duermen ya tranquilos en la lejanía
¿Es así como se despide la fuente
de tantos ríos de tristeza malnacida?
Seca, sin siquiera poder mirarse
de entreojo se nos escapa una mueca
Me despido de tu ombligo y del mío
tal vez así pueda reencontrarme conmigo
Nunca fue mi intención haberte herido
suelto la idea de tenerme como amigo
¿Podré alguna vez amigarme contigo?
Belleza inerte librada de caminos
Poseedora de miedos y misterios de la vida
¿Qué me deparará esta vez el destino?
Sabés que no soporto la idea
De enmendarme ciego a la niebla
Es que ya me rompí (y me junté) mil veces y temo
Cargar con más de lo que me dé la cuenta