jueves, 14 de noviembre de 2019

Caer al cielo

La humedad de las sábanas, la tibia cama trascienden como ombú testigo de nuestros besos. Asciende el cuerpo cuesta arriba cual río inverso que cae al cielo sin decir nada. O tal vez todo. 
En este momento besarte en pensamiento y morderme los labios en el intento es un respiro entre tanto ahogamiento.

¿Para qué viajar si tengo el recuerdo de tu mirada?

¿Para qué viajar si tengo el recuerdo de tu mirada? Les viajantes que no se sueltan, el suelo verde refleja la luz exterior. La pluma cambia su color natural, como mi forma de escribir. La musa, vos, que nada tiene que ver con la muzza de la que me vengo privando semana a semana, aunque siento que ya no me privo nada ni de nada. Ni siquiera de sentir esto que siento. Lo cierto, lo fijo e inestable. El constante desafío de vivir en movimiento. Sí, estoy viajando pero ¿Para qué viajar si tengo el recuerdo de tu mirada?