lunes, 28 de abril de 2025

Motivos (sumo a los de Leandro Gabilondo)

 Brindo, celebro:

- que se abre un nuevo centro cultural en el oeste.

- que voy a estrenar mi show sólo con muchos instrumentos.

- que estoy disfrutando mucho de cantar.

- que hay muchas manos y energías disponibles para acompañarnos.

- que el sol salió de nuevo y no hace tanto frío.

- que abrazos.

- que hermanes teatreres.

- que mate con miel.

- que regalos amorosos.

- que casita ordenada.

- que voy a ser tío y padrino.

- que te amo mucho.

- que siento.

- que comidita rica.

- que festejamos en comunidad.

- que jugamos al uno y me cansé de ganar.

- que igual te dejé ganar una para que la alegría sea compartida.

- que escribo mucho y leo a mis compas, escriben hermoso.

- que lloro, a pesar de ser hombre.

- que familia.

- que toco, compongo.

- que hacemos el amor.

- que tengo miedo pero sigo.

- que resistimos.

- que amigues están presentes.

- que la santa rita está enorme.

- que vacaciones con Miles.

- que Regia ahora se deja hacer upa, confía.

- que una amiga pudo salir de un vínculo violento.

- que se llenó de gente el grupo de canto colectivo.

- que no paramos de hacer arte.

- que hay muchos motivos de festejo.

- que Fito Páez.

- que brujito, sahúmos y especias.

- que me encantan mis grupos de la escuela.

- que tuve la mejor abuela del mundo.

- que también tuve una compañera hermosa.

- que siento orgullo de ser quien soy, haberme convertido en la persona que admiraba de chico.

lunes, 21 de abril de 2025

Un beso de despedida

La mirada perdida
los auriculares prendidos
el parpadeo constante
el insomnio despierto

Los ojos restregados
el piso impoluto
el olor a podrido
las manos congeladas

La preocupación en sus caras
la sonrisa cómplice
los bostezos en la cara
la guitarra en mis manos

Una canción
doce quimeras
dos niñes riendo
un altoparlante que anuncia

Cuatro conversaciones en paralelo
dos inconclusas
tres abrazos que no te dí por orgullo
un beso de despedida.

lunes, 14 de abril de 2025

Estoy cansado

Estoy cansado de poner la otra mejilla

Estoy cansado de que me digan lo que tengo que hacer, 

que me anote en la universidad, que me vaya a laburar a un crucero, 

que espere un tiempo o que me priorice.


Estoy cansado, cansado. Cansado de laburar sintiéndome mal,

que los mocos se hagan cascarita

que irrita mi cansancio


de verme llegar cansado

y no disfrutar de los mimos

y festejos de Miles


Estoy cansado, cansado, cansado de estar enojado

y no poder conectar con eso

Quisiera cumplir con la fantasía de pegarle al boludo

que dobló mal sin poner el guiño


Cansado de escribir y no encontrar la metáfora del cansancio

porque estoy cansado.

Cansado de escuchar al resto porque están peor que yo

y yo sólo estoy cansado. Cansado. Estoy cansado.


Estoy cansado y sigo escribiendo aunque esté cansado

porque me cambia el humor y me despierta,

pero igual estoy cansado y lo lindo que sería ver Netflix mañana,

Decirle al mundo que estoy cansado

sin necesidad de mentir, pues descansar debería ser un derecho.


El derecho al descanso, debería haber una ley en contra del cansancio,

si fuera presidente, no como este mamarracho

le regalaría a mi país una siesta obligatoria

en contra del cansancio.

domingo, 13 de abril de 2025

Conversaciones en la calle

Una mujer de unos 40 años bajando de un auto gris y viejo hablando sóla: -"Estoy cansada. Laburé 45 años de mi vida. Todo sóla tengo que hacer." Bajan sus hijes y ella con una sonrisa les dice: -"¿Vamos?"

(...) Y si lo tenés que hacer por necesidad, lo hacés (...) 

Nunca me robaron de la puerta de mi casa

Por suerte tengo trabajo

lunes, 7 de abril de 2025

El aula

Viene Valen al aula. Cargada de bronca en sus puños ásperos de usar lavandina porque su patrona le ordena no usar guantes. Una mezcla de desinfectante, cloaca y descuido higiénico invade la habitación. Mientras, los pibes hacen caras por su drama. Están cansados que llore tanto. Que supere que la mamá le pegaba y ahora está en un hogar. "Yo viví cosas peores", asusta con suspenso Matías, como si justificara su falta de empatía. ¿Desde cuando esto se volvió una competencia de desamparo? Mientras, la inspectora asoma con su traje impoluto y perfume avainillado. Una sonrisa vacía que alude a una complicidad ajena a nuestras zapatillas embarradas y el mate amargo, lavado, compartido. Me abraza Mai y me pregunta si me puede decir papá. Un nudo en la garganta me atora la respuesta.