martes, 24 de diciembre de 2024

El milagro navideño

Todavía espero el milagro navideño
Todavía espero un texto
Todavía espero un quiero verte,
un abrazo
Tus palabras que me calman como río

Los sueños nos esperan
Los matecitos a la mañana
Las charlas, los buenos días cantados
La espaldita espera ser enjabonada

Hay cuadros que esperan ser recolgados
Hojas que esperan ser quemadas
Canciones que esperan ser inspiradas,
lapiceras empuñadas

tu piel, acariciada,
los mimos de madrugada.

Mi vida no se detuvo cuando te fuiste
Sé que no somos así
Pero cuesta horrores salir de la espera
Cuando siento que el amor me da mucho más

Y es un montón lo que sufro
lo que duele, lo que lloro
lo que niego, lo que puteo
¿Por qué sigo teniendo tanta confianza en nuestro amor?

Tengo muchas razones para que no
Pero tantas otras que se tatuaron en mi piel
y es la espera que se va de mi control.
Se vuelve eterno el tiempo cuando ahoga el corazón.

Es la cuenta regresiva compartida,
la que vos siempre sumás
en vez de restar.

Ser de luz

11 años atrás, a un Luciano completamente diferente, se le despiertan las ganas de hacer terapia. Lo recibe Chano, un psicólogo de voz gruesa, mirada profunda, medio hippón en su depto lleno de plantas y decorado con mandalas. Lucho tocaba en el tren, estudiaba en la UTN, estaba en pareja con Yamila y sentía una mezcla de culpa, responsabilidad y miedo por su familia. Lo que él nunca se hubiera imaginado es cómo en ese espacio iba a aprender a amar(se), a vincularse sanamente con los demás, a redescubrir una y otra vez su identidad, a sanar viejas heridas. Un lugar donde poder llorar, reír, charlar, filosofar y poder sentirse cómodo, pleno, cuidado, uno mismo. Compartir los secretos más terribles, dolorosos, vergonzosos y ,¿por qué no?, amorosos.