domingo, 22 de marzo de 2020

El cactus está más alto que nunca

Hermoso su fluir. No así la picazón, cuyo sazón el que condimenta esta ensalada. El perejil acomoda mi almohada, y sí, podría fumarme un porro y olvidarme de tu cara. Qué se yo, sí, hay una nostalgia abuela que se asoma. La sombra del olvido. Es menester el trascender. Ascender al cielo tiene un costo, entregarse al olvido. Desde dentro salen nuestros fantasmas, asustados, huyen como ratas (como si las ratas fuesen feas (qué construcción social de mierda) (depende de la clase social o belleza si es mascota o plaga) (como las palomas) en fin), se van los fantasmas del orto. Y quién puede juzgarme ahora? Quién se anima a salir en este momento?
- "Lu, te vinieron a buscar tus amigues para salir a jugar."
- "Bueno, ahí va!"